sábado, 2 de agosto de 2008

Crónica de un reportaje para no olvidar

escrito el 19 de agosto del 2007

ESCRITO: Pablo Cesar Huamàn Tuesta…


5:45 de la mañana.- Salimos de la casa de mako y nos dirigimos hacia el terrapuerto en busca de una movilidad que nos pueda llevar hacia PISCO, hacia aquellos sitios que habían sido azotados sin la más mínima compasión por un desastre natural, a los lugares que eran el centro de atención del mundo ya que no había noticia mas importante que lo ocurrido en el Perú, por que después de muchísimos años un pueblo peruano era tan maltratado por un desastre natural, ya que por lo que pude averiguar en Internet y por mis padres no había desastre natural mas fuerte que el ocurrido el 31/05/1970 donde el pueblo de Yungay fue uno de los mas afectados llegándose a contabilizar cerca de 25.000 muertos y donde prácticamente desapareció todo el pueblo completo.

7:00 de la mañana.- Después de un largo viaje en combi llegamos al terrapuerto, ala empresa SOYUS para ser exactos, llegamos sin saber con exactitud que nos esperaba, ya que en el camino íbamos escuchando todo tipo de noticias y comentarios, como que las empresas habían duplicado y hasta triplicado sus precios, que las cola eran inmensas y que la gente estaba desesperada por abordar algún vehiculo que los lleve hacia el sitio del desastre y así poder saber cual era la verdadera situación de sus parientes.

No pasaron ni cinco minutos y nos dimos con la triste sorpresa de que todo lo que decían era verdad, las empresas habían duplicado y hasta triplicado sus precios, ya que el precio normal a Pisco es de 8 a 10 soles pero esta ves habían llegado los precios a 20 y hasta 25 soles, no podía creer como estas empresas lucraban con el dolor y la desesperación de las personas que luchaban por llegar a la zona del desastre para poder ver y ayudar a sus familiares, en verdad que estos malditos(por llamarlos de alguna forma) no tienen perdón de Dios…
Las colas eran inmensas llegaban hasta 5 cuadras sin exagerar, la gente estaba desesperada por abordar algún vehiculo que los trasladara lo mas rápido posible, no les importaba pagar el precio que sea (por eso el abuso de las empresas) ni la comodidad, solo les importaba llegar a su destino.

8:00 de la mañana.- Después de permanecer varios minutos en la cola sin la esperanza de poder abordar lo mas rápido posible un vehiculo, llego como caído del cielo una combi de techo bajo que se dirigía a ICA y que cobraba lo mismo que la empresa SOYUS lo único de malo es que era informal. La combi casi se llena inmediatamente, nosotros lo pensamos por unos minutos pero al final nos decidimos y abordamos dicho vehiculo, y así por fin nos dirigimos hacia PISCO, sin presagiar lo que íbamos a encontrar, sin saber lo que íbamos a vivir en el camino hacia nuestro destino, sin imaginar todas las cosas que íbamos a ver, escuchar y sentir en nuestro camino.

Subimos a la combi rogando que todo nos vaya muy bien en el camino, encomendándome a Dios para que todo nos vaya muy bien y lleguemos sin ningún percance que lamentar, ya en la combi, mí compañero de viaje (Renzo) aprovecho para descansar un poco ya que estaba cansado por lo temprano que nos habíamos levantado. Yo por mi parte me puse a conversar con un señor muy amable que me estaba contando que recién había llegado de Argentina con la única finalidad de encontrar a su padre que había sido sepultado por los escombros en la iglesia San Clemente de PISCO, en el camino ya no pude descansar ya que estaba rodeado de dos personas muy amables y divertidas pero que no dejaban de hablar y eso hacia que yo ya no pueda dormir un rato.

Los minutos pasaban y la combi nos transportaba por una carretera tan clara como el día pero ala ves tan fría y tenebrosa por lo que íbamos encontrando en el camino- postes de luz y teléfono caídos – carreteras destruidas y partidas en dos – casas totalmente destruidas en escombros – personas en el camino pidiendo a gritos agua o un pan que comer – personas como zombis esperando la mas mínima oportunidad para atacar a su presa.

13:20 de la tarde.- Después de más de cinco horas de viaje y de muchos contratiempos por fin llegamos a nuestro destino (me olvidaba ya no llegamos en la combi ya que en el camino se malogro, llegamos en un station vagón) y después de despedirnos de las personas que nos habían acompañado todo el camino y sabiendo que nunca mas las veríamos nos dirigimos hacia el centro de PISCO en busca de nuestro reportaje.
El station vagón nos había dejado casi 7 cuadras de la plaza de PISCO, así que tuvimos que caminar y acelerar el paso si es que queríamos llegar lo más rápido posible. El panorama era mucho mas terrible de el que habíamos visto en el camino, militares y policías por todos lados, casas totalmente destruidas, hombres encerrados en una profunda tristeza y soledad, personas prácticamente muertas en vida sin ninguna esperanza en el corazón. Pero fuera de todo esto lo que mas llamo mi atención fue el fuerte olor a muerte que se respiraba en el ambiente, un olor nauseabundo e insoportable, un olor que nos avizoraba lo que íbamos a encontrar en el centro de PISCO, olor que ni en el peor de mis pesadillas pensé llegar a sentir.
Pero por el deseo enorme de poder ver esta realidad caminamos lo mas rápido posible y mientras mas avanzábamos el panorama se volvía mas desolador, se volvía mas triste, mas frió y mas cruel.

Al estar a solo unas tres cuadras de la plaza mi compañero comenzó hacer unos pequeñas entrevistas, mientras yo me adentraba en medio de los escombros para poder tomar la mejor foto y mientras tomaba las fotos me preguntaba a mí mismo… ¿ porque? ¿Cómo en menos de dos minutos se pudo haber destruido tantos sueños, tanto trabajo? ¿Cómo en menos de 2 minutos se pudieron perder tantas vidas? Y muchas preguntas mas que hasta ahora me las hago… continuamos adentrándonos en medio de tanto dolor y destrucción en busca de la plaza de PISCO, y por fin llegamos…
El panorama que encontramos en verdad era terrible, la plaza estaba rodeada de escombros y de sobrevivientes de un terremoto que convirtió a un pueblo hermoso y prospero en un tétrico y frió cementerio y que redujo a escombros la vida y sueños de sus habitantes.

La plaza estaba rodeada de personas que pedían a gritos una ayuda, que suplicaban por un pan o un vaso de agua, estaba lleno de periodistas nacionales e internacionales, nunca en mi vida había visto tanto despliegue periodístico pero en verdad el hecho lo ameritaba, había bomberos peruanos y de diferentes países del mundo, todos, especialistas en desastres naturales, mineros que ayudaban con los escombros, médicos, y diferentes instituciones que ayudaban en lo que podían en el rescate de los cuerpos y en la atención de los heridos, policías con sus perros que se habían instalado en medio de la plaza e infinidad de instituciones que querían ayudar en lo que se podía.


Pero la parte mas triste y fría del parque era el sitio que servia como morgue, eran los escasos 15 metros que utilizaba criminalistica de la policía para poner y revisar a los muertos, y donde se esperaba que alguna persona pueda reconocer entre los cadáveres a su familiar.

Después de dar un pequeño recorrido por la plaza, nos dirigimos al lugar que era el centro de todas las atenciones y donde el mundo entero había puesto sus ojos, nos dirigimos a la iglesia SAN CLEMENTE, el mas importante templo católico pisqueño y que había quedado reducido a solo escombros… En este templo habían sido rescatados más de 200 cadáveres. Según lo que pudimos averiguar se estaba celebrando una misa de difunto cuando comenzó el terremoto. Muchas personas optaron por salir corriendo, otras por quedarse orando, y otros que transitaban por la calle optaron por ingresar al templo y en menos de 50 segundos el techo del templo se desplomo sepultando vivas a mas de 300 personas. Pero todo no fue desgracia en este templo ya que por un milagro lograron sacar con vida al sacerdote JOSE TORRES MOTA "Me aferré a una columna de concreto y luego no pude ver nada más". Y también pudieron sacar con vida a un niño de 9 meses de edad que estaba sepultado casi 7 horas bajo los escombros.
"Pensé que estaba muerto, lo levanté con cuidado y noté que su corazón latía. Lo limpié y ahí empezó a estornudar y llorar", manifestó su rescatista Rómulo Palomino.

El rescate de los cuerpos y la remoción de los escombros en la iglesia SAN CLEMENTE eran muy lentos por el temor a un posible derrumbe de las paredes que rodean dicha iglesia…

Me dedique a tomar fotos de la iglesia SAN CLEMENTE (bueno lo que quedaba de la iglesia) y mi compañero se dedico hacer pequeñas entrevistas y después de unos minutos nos adentramos cada ves mas por las calles destruidas y desoladas en busca de nuevas fotos y nuevos testimonios que nos hicieran ver o que nos hicieran tener un poco de idea de cómo fue este desastre, y cada paso que avanzábamos nos encontrábamos con un nuevo panorama cada ves mas desolador.

Las horas pasaban y seguíamos con nuestra labor, yo había sido testigo del rescate de un cuerpo que sacaban de los escombros, unos mineros lo habían rescatado de una casa de tres pisos que se había desplomado totalmente, enterrando vivos a un señor y a su hija de 18 años, el cuerpo de la chica ya había sido rescatado, solo faltaba el del señor, hasta ese momento había sido imposible sacarlo por lo complicado de la zona pero gracias a la experiencia de unos mineros pudieron rescatar el cuerpo.

Los minutos y las horas pasaban y nosotros nos seguíamos metiendo mas en nuestro reportaje buscábamos encontrar la mayor información posible y así poder realizar un buen trabajo. Pero también me sentía asustado e impotente de no poder hacer nada por esas personas que tanto nos necesitaban.

Mi compañero seguía haciendo pequeñas entrevistas por toda la plaza, hablaba con bomberos, mineros, policías, periodistas y con toda persona que le quisiera brindar unas palabras, yo por mi parte seguía tomando fotos y observando con impotencia toda esta desgracia.


17:00 de la tarde.- Ya a esta hora el olor era insoportable, la gente andaba con mascarillas por temor a alguna enfermedad ya que en medio de la plaza estaban los muertos regados en espera que algún familiar los reconozca y los pueda recoger, todo en la plaza apestaba a formol y a muerte y todo alrededor estaba cubierto de polvo.

18:00 de la tarde.- A esta hora mas o menos llego a la plaza de PISCO el párroco de la parroquia SAN CLEMENTE Alfonso Berrade Urralburu que por azares del destino le tocaba realizar la misa de las 6 de la tarde el día del terremoto, pero a ultima hora cambio de lugar con el padre JOSE TORRES (rescatado vivo), quedándose EL en el despacho parroquial y así salvándose de una muerte segura.
El párroco Alfonso Berrade Urralburu llego a la plaza con un grupo de sacerdotes de lima y de diferentes partes del Perú para oficiar una pequeña celebración eucarística en memoria de todos los fallecidos en el terremoto, en esa misa también se podían apreciar a todas las imágenes y estatuas que habían sido rescatadas de la iglesia SAN CLEMENTE sin recibir daño alguno.

19:00 de la noche.- Las horas pasaban y el hambre y el cansancio se notaban, no habíamos comido nada durante el día ya que no habíamos llevado nada de comer y por más que quisiéramos comprar algo no había nada a miles de metros a la redonda. Las baterías de mi cámara se habían agotado así que buscamos donde cargarlas, después de buscar un buen rato y de tantas negativas, un canal internacional acepto cargarlas, mientras nosotros aprovechamos para descansar y también para buscar algo de comer.

19:30 de la noche.- nos encontrábamos descansando en una banca del parque cuando en ese momento sentimos una replica de temblor, el temor por un posible terremoto hizo que nos levantáramos lo mas rápido de la banca, y todos los que estaban alrededor sintieron pánico y mucho miedo. Después que paso la replica tratamos de descansar de nuevo pero por el temor a nuevas replicas no pudimos lograrlo.

20:15 de la noche.- fuimos a recoger las baterías y de ahí nos dirigimos a un grupo de defensa civil que nos habían ofrecido brindarnos un plato de comida y un poco de agua y así poder calmar nuestro apetito, llegamos a su improvisado campamento y después de esperar unos minutos nos dieron un plato de arroz blanco recién cocinado con dos latas de atún y gracias a DIOS eso calmo nuestra hambre.
Después de haber saciado un poco nuestras ganas de comer, buscamos un sitio donde poder descansar, no logrando encontrar nada ya que todo lo que había a nuestro alrededor eran carpas ocupadas y solo bancas desocupadas, tomando la única decisión que nos quedaba, y era la de ubicarnos en una banca y así tratar de poder descansar. Con el frió insoportable y rodeado de muerte y destrucción tratamos de descansar.
En el transcurso de la noche hubieron varias replicas que hicieron que nos levantáramos asustados de las bancas
(aunque algunas por el cansancio no las sentí).

2:00 de la mañana.- A esta hora el frió ya era insoportable había llegado a nuestros huesos y eso hacia que ya no pudiéramos descansar, gracias a DIOS aparecieron unos policías que veían como nos congelábamos por el frió, y uno de ellos nos brindo una frazada y gracias a ello pudimos descansar por unas horas siquiera.

5:30 de la mañana.- después de descansar unas cuantas horas nos levantamos y esperamos que amanezca totalmente para así poder volver a lima con todo el material que teníamos y sobre todo con la gran experiencia que habíamos vivido.


6:30 de la mañana.- comenzamos a salir de la ciudad de PISCO con rumbo a Lima dejando atrás destrucción dolor y muerte, dejando atrás decenas de personas que solo esperan un poco de ayuda y lo que mas quieren es recobrar la esperanza.

Caminamos como 25 cuadras para llegar a la panamericana y de ahí poder abordar un bus que nos trajera a la ciudad de lima… llegamos a la panamericana y no pasaron ni 5 minutos y tomamos el bus que nos llevaría ala ciudad de lima.

Al estar sentado en el bus, en mi mente me imaginaba todo lo que habíamos visto todo lo que habíamos vivido, pasaba por mi mente los lugares que no habíamos llegado como ICA, CAÑETE, CHINCHA y todos los pueblos de los alrededores que no habíamos podido llegar por falta de tiempo y por que no decirlo, también por miedo a lo que nos podría pasar.

Me acorde que todavía no habían comenzado a sacar aun los escombros y que tampoco se habían podido recuperar los cuerpos de las personas que se encontraban enterradas en el hotel de turistas EMBASSY de PISCO, ya que por lo que habíamos indagado en este hotel se calculaba que habían un poco mas de 40 personas enterradas (todos turistas) este hotel se había derrumbado el primer piso trayendo como consecuencia que los demás pisos sedan y terminen por aplastar todo el primer y segundo nivel, y por lo complicado de el área aun no se comenzaban con la remoción de escombros y con el rescate de los cadáveres.

Y así otros sitios más que todavía no habían comenzado con el retiro de escombros y la recuperación de cadáveres.

Mientras nos retirábamos de PISCO me imaginaba el dolor de decenas de familias que sobrevivieron a la caída de los muros que caían atrás de ellos, que sobrevivieron al hambre y al frió y que vieron morir a sus familiares y que ahora sufren arrinconadas en mínimas e improvisadas carpas.

Pero también me imagino a un pueblo que saldrá adelante que se levantara de las cenizas y que resurgirá y se levantara de la mano de todos los peruanos, ya que unidos lo podemos todo.


Pablo Cesar Huamàn Tuesta (reportero).

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